Sellado de grietas

Diagnóstico de grietas para decidir entre sellar y reparar

Aprende a diagnosticar grietas en pavimentos y determinar cuándo conviene sellar, reparar capas dañadas o corregir problemas de drenaje.

Hassan López — Director en Selloflex

Hola, Soy Hassan.

Director en Selloflex

12 de septiembre de 2026 · 12 min de lectura

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Dos técnicos inspeccionan y miden grietas en un pavimento antes de decidir el tratamiento

Una grieta puede sellarse cuando está localizada, conserva bordes firmes y su movimiento es compatible con una intervención preventiva. Si pertenece a una zona fatigada, deformada, húmeda o sin soporte, cubrirla no resolverá la causa. La decisión exige interpretar patrón, severidad, densidad, ubicación, movimiento, drenaje y condición estructural.

En Selloflex insisto mucho en esto con mi cuadrilla: diagnosticar bien es la base de todo el mantenimiento carretero y del mantenimiento vial urbano. Si aplicamos el mismo procedimiento a daños que se ven parecidos pero tienen orígenes distintos, tarde o temprano el trabajo se cae.

Por qué el ancho de la grieta no es suficiente

La norma N·CSV·CAR·2·02·002/15 de la SICT define el sellado de grietas aisladas en carpetas asfálticas y contempla aberturas de hasta un centímetro. Ese límite describe el concepto de obra que licitamos; no significa que toda grieta menor deba sellarse, y eso lo he tenido que explicar más de una vez en campo.

El Manual M·CSV·CAR·1·03·008/23 identifica patrones y severidades en pavimentos flexibles y rígidos, y lo uso como referencia constante. Complementariamente, el manual LTPP de la FHWA me ayuda a uniformar la descripción del agrietamiento por fatiga, en bloque, de borde, longitudinal, reflejado y transversal.

Información mínima para diagnosticar una grieta

Antes de cuantificar el trabajo, en la inspección siempre documentamos:

  • Localización mediante cadenamiento, coordenadas o referencia urbana.
  • Orientación respecto al eje del camino y posición dentro del carril.
  • Longitud, abertura medida en varios puntos y profundidad visible.
  • Severidad, densidad del agrietamiento y estado de los bordes.
  • Presencia de humedad, vegetación, finos o material dentro de la cavidad.
  • Relación con baches, roderas, juntas, zanjas y reparaciones anteriores.
  • Condición de cunetas, alcantarillas, acotamientos, registros y bocas de tormenta.

Siempre registramos fecha, temperatura y condición superficial, porque una medición aislada no me describe todo el movimiento de la grieta. Las fotografías las tomamos con escala y con una vista general del entorno, además del acercamiento.

Movimiento, actividad y condición de los bordes

Las etiquetas “grieta activa” e “inactiva” me sirven, pero he aprendido que una sola visita no basta. La abertura puede variar por temperatura, humedad y tránsito. Por eso preferimos medir en condiciones distintas, colocar testigos o revisar el historial del tramo.

La forma en que falla el material también me da información. Cuando veo separación en una cara, pienso en pérdida de adhesión; una rotura dentro del sellador apunta a falla cohesiva; y el desprendimiento suele relacionarse con humedad, contaminación, geometría incorrecta o calentamiento inadecuado.

Los bordes redondeados, desintegrados, contaminados con aceites o cubiertos por aplicaciones viejas no me ofrecen la misma adherencia que una grieta limpia y firme. Según lo que encontremos, toca retirar material, rutear, reparar el borde o de plano descartar el sellado. Por más bueno que sea el producto, no compensa una superficie incompatible.

Qué revela el patrón de agrietamiento

01

Grietas transversales

Cruzan el carril y suelen relacionarse con contracción térmica, envejecimiento o reflexión. Si las veo espaciadas, sin deformación cerca y con bordes firmes, las considero candidatas al sellado. Cuando su abertura varía con la temperatura, el material y la geometría deben admitir ese movimiento.

02

Grietas longitudinales

Una grieta paralela al eje puede aparecer sobre una junta, cerca del borde o dentro de la rodada. A mí me pone alerta porque puede revelar densidad insuficiente, mala adherencia, erosión o falta de confinamiento. Si hay asentamiento, desnivel o humedad persistente, prefiero investigar antes de sellar.

03

Grietas reflejadas

Reproducen juntas, fisuras o reparaciones que quedaron debajo de una capa asfáltica. El sellado puede controlar la infiltración, pero no elimina el movimiento original. Si ese movimiento excede la capacidad del sistema o fractura los bordes, hay que cambiar de estrategia.

04

Agrietamiento en bloque

Divide la superficie en piezas grandes y suele asociarse con contracción y envejecimiento. Al inicio evaluamos tratamientos de preservación. Pero cuando la red es densa o los bloques ya se desintegraron, sellar cada línea me resulta menos razonable que rehabilitar.

05

Agrietamiento por fatiga

La piel de cocodrilo se desarrolla bajo cargas repetidas, generalmente en las rodadas. Conforme avanza, aparecen piezas pequeñas, bordes desintegrados, bombeo o movimiento. La FHWA la mide por área y severidad, no como grieta lineal, y en esto soy insistente: el sellador no restituye capacidad estructural.

Señales que indican una posible falla más profunda

Cuando veo hundimientos, roderas agrietadas, baches recurrentes, desniveles, pérdida de agregado o salida de agua y finos, ahí profundizo el diagnóstico. Estos indicios pueden asociarse con humedad, separación entre capas, compactación deficiente o capacidad insuficiente.

Las grietas de borde me obligan a revisar el confinamiento. Una descarga mal dirigida, erosión o agua acumulada en el acotamiento puede debilitar el apoyo lateral. Si sello sin corregir esa ruta, lo único que logro es desplazar el deterioro.

Condición observadaLectura técnica inicialDecisión que debe evaluarse
Grieta aislada con bordes firmesRuta de infiltración controlableSellado conforme al proyecto
Grieta con movimiento térmicoNecesita material y geometría flexiblesSellado especializado
Piel de cocodriloPosible fatiga de las capasReparación localizada o rehabilitación
Hundimiento, bombeo o desnivelPosible pérdida de soporte o problema de aguaEstudio de capas y drenaje
Borde desintegradoSuperficie inadecuada para adherenciaPreparación intensiva o reparación previa
Falla repetida del selloCausa, material o ejecución no resueltosAnalizar el modo de falla antes de repetir

Estudios complementarios: cuándo aportan valor

No todos los proyectos necesitan el mismo nivel de investigación. Una red de bajo tránsito la puedo gestionar con inspección, historial y seguimiento. Pero un corredor estratégico, una falla recurrente o un tramo deformado sí justifican estudios adicionales.

Las calas me muestran espesores, humedad, adherencia y condición de base. La deflexión me permite comparar la respuesta estructural; los perfiles cuantifican roderas y el estudio de drenaje identifica rutas de agua. Cada prueba debe responderme una pregunta capaz de cambiar la decisión, si no, no la pido.

La guía de la FHWA recomienda confirmar la candidatura, investigar tipo, frecuencia y severidad, y revisar otros deterioros. Y algo que siempre repito: la selección del material debe considerar el pavimento, el clima, las temperaturas y el tránsito.

Sellado, calafateo y juntas de puente no son equivalentes

Aunque me llegan búsquedas como “calafateo en puentes y carreteras”, en la práctica una grieta asfáltica, una fisura en concreto y una junta de dilatación en puentes cumplen funciones distintas. La NIT-SICT separa estos trabajos y sus alcances, y así los manejo yo también.

Las juntas Matrix 501 de Crafco son un sistema para juntas de expansión, extremos fijos y alivio de presión en puentes; no es un nombre genérico del sellado de grietas en puentes y carreteras. Y aclaro algo que veo seguido: “juntas Matrix 501 de Crapco” y “juntas Matrix 501 de Craftco” son búsquedas con errores, la marca correcta es Crafco.

Del diagnóstico a una decisión verificable

El expediente que armamos incluye mapa de daños, fotografías con escala, mediciones, clasificación, drenaje y cantidades por tratamiento. Los inventarios anteriores me permiten analizar la evolución. Y cuando una licitación separa metros sellables, preparación especial y áreas de reparación, los presupuestos se vuelven mucho más comparables.

La NOM-086-SCT2-2023 establece requisitos generales para el señalamiento y los dispositivos de protección en zonas de obras federales, estatales y municipales. Incluso para inspeccionar tenemos que gestionar la exposición al tránsito y proteger a mi gente y a los usuarios.

Registrar el desempeño después de lluvias y ciclos térmicos me permite medir la reincidencia por grieta, material, cuadrilla y condición inicial.

Preguntas frecuentes

¿El ancho determina si una grieta puede sellarse?

No por sí solo. El ancho me ayuda a delimitar el alcance, pero la pertinencia depende del patrón, la causa probable, el movimiento, la severidad, los bordes, el agua y la condición estructural.

¿Se puede sellar una grieta tipo piel de cocodrilo?

No lo asumo como tratamiento principal. Ese patrón suele indicar fatiga en un área sometida a cargas repetidas, así que primero hay que evaluar y reparar las capas afectadas.

¿Por qué vuelve a aparecer una grieta tratada?

Puede seguir el movimiento original, haber humedad, haberse elegido un material o geometría incompatibles, o presentarse una falla de preparación. La forma en que falló el sello me da evidencia para el nuevo diagnóstico.

¿Cuándo se necesita una cala?

Cuando observar el espesor y la condición de las capas puede cambiar el tratamiento, sobre todo ante daño recurrente, deformación, humedad o sospecha de pérdida de soporte.

Conclusión

Para mí la pregunta nunca es solamente cuánto mide una grieta, sino qué patrón forma, dónde aparece, cómo se mueve y qué revelan sus bordes y su entorno. El sellado funciona cuando el daño sigue localizado y controlable.

Ante fatiga, deformación, bombeo o pérdida de soporte, el diagnóstico debe llevarnos a otra intervención. Identificar esa frontera es lo que demuestra experiencia, protege el presupuesto y sustenta el mantenimiento con evidencia.

Referencias técnicas

  1. SICT. N·CSV·CAR·2·02·002/15, Sellado de grietas en carpetas asfálticas.
  2. SICT. M·CSV·CAR·1·03·008/23, Evaluación de deterioros en pavimentos.
  3. FHWA. LTPP Distress Identification Manual y guía para selección de tratamientos de grietas.
  4. SICT. NOM-086-SCT2-2023, Señalamiento y dispositivos para protección en zonas de obras viales.
  5. Crafco. Matrix 501 Asphaltic Plug Bridge Joint System.
Hassan López — Director de Selloflex

Quién escribe esto

Hassan López

DIRECTOR EN SELLOFLEX

Soy especialista en el mantenimiento carretero: pavimentos asfálticos, sellado de grietas, tratamiento de juntas y conservación de infraestructura vial. Dirijo Selloflex y aquí te cuento, sin rodeos, lo que me ha enseñado la obra.

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